La embriaguez de Shit-faced Shakespeare

Romeo y Julieta. Foto de Rah Petherbridge

Existen muchas maneras de escenificar a William Shakespeare, pero ninguna como la que realizan Shit-faced Shakespeare, una compañía que interpreta al Bardo después que el reparto haya ingerido cierta cantidad de alcohol. Comenzaron su andadura en 2010, sus espectáculos han sido vistos por más de 200.000 espectadores en el Reino Unido, Estados Unidos y Australia. En estos momentos sus miembros están repartidos entre las producciones de Londres, Boston, Austin y Atlanta.

Shit-faced Sakespeare

Suicidio de Julieta. Foto Rah Petherbridge

Acabo de ver su versión de Romeo y Julieta que están representado en el Leicester Square Theatre de Londres, me han sorprendido. La obra comienza con una maestra de ceremonias que muestra al público los envases que contenían las bebidas que se han tomado los actores, su labor es la de mantenerse atenta a todo lo que ocurre en el escenario por si hubiera algún inconveniente que necesitara de su intervención. Pide voluntarios para tres tareas, a los elegidos les da un gong, una corneta y un barreño, los dos primeros pueden sonar sus instrumentos en cualquier momento, entonces un miembro del casting se beberá una cerveza, a quien le toque el balde tiene que estar preparado para subirse al escenario en caso de necesidad.

Shit-faced Shakespeare

Momento delicado. Foto Rah Petherbridge

En esta ocasión a quien le correspondió actuar con un pedete lúcido fue al actor que encarnaba los personajes de Mercuito y Fraile. Mostrando una gran profesionalidad, se le habían olvidado sus diálogos, consiguió que su actuación fuese una continua improvisación que cautivaba a la audiencia.

Cinco artistas y un miembro del público son los encargados de dar vida a los personajes de la tragedia, aunque esta compañía la transforma en una comedia disparatada, salvo los que representan a Julieta y Romeo, los demás se desdoblan en varios roles. No se puede destacar ninguna de las actuaciones porque todos están a la misma altura, ágiles en la improvisación y con el justo punto de comicidad.

El público queda rendido ante esta peculiar función del clásico del autor británico. Por cierto, el barreño no llegó a utilizarse.

Shit-faced Shakespeare: Romeo and Juliet en el Leicester Square Theatre de Londres hasta el 1 de septiembre.

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Nuestras chicas del perpetuo socorro

Cartel Our Ladies of perpetual succour

Cartel Our Ladies of perpetual succour

Una de las obras triunfadoras del Festival de Edimburgo en 2015 fue Our ladies of perpetual succour, la versión escénica de la novela The sopranos del escocés Alan Warner. La obra cuenta el viaje de seis jóvenes de un colegio de monjas que llegan a la gran ciudad para participar en la final de un concurso de coros, allí descubrirán lo que les ofrece la noche, su aventura les cambiará para siempre.

La enfermedad, el amor, el embarazo y la lujuria son los temas que trata esta singular comedia que anuncian como un musical acerca de perder la virginidad y encontrarse a uno mismo. La adaptación ha sido realizada por Lee Hall, autor del guión de Billy Elliot. La música fue arreglada y supervisada por Martin Lowe. La dirección corre a cargo de Vicky Featherstone.

La función está llena de humor, ternura y buenas interpretaciones. Las seis protagonistas realizan un trabajo extraordinario. Están acompañadas en escena por una banda formada por tes mujeres.

Hasta 1 de octubre Our Ladies of perpetual succour pude verse en el National Theatre de Londres.
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El domingo en Pretérito imperfecto

John Hamilton May

John Hamilton May

Este domingo en que todos los medios de comunicación estarán informando de las elecciones generales, te proponemos un plan para evadirte y pasártelo bien, ir al teatro. Si vives en Madrid, te recomendamos que vayas a Nave 73 a ver Pretérito imperfecto, una  función que está cautivando a todos los espectadores que la han visto. Tampoco hace falta  que residas en la capital, John Hamilton May, autor de la obra, se vino el pasado fin de semana desde Londres solamente para disfrutar con la puesta en escena y el bien hacer de los actores que la representan en la sala madrileña.

Diversion Escena: ¿Cómo te encuentras a una hora de ver Pretérito imperfecto?

John Hamilton May: Estoy emocionado de estar en Madrid y asistir a la función. Ha sido un gran esfuerzo el que han realizado para llegar hasta aquí, estoy orgulloso de todos ellos.

DE: ¿Reconocerás a tus personajes hablando en otro idioma?

JHM: No hablo castellano, pero uno de mis mejores amigos es español y me ha dicho que se ha realizado una labor fantástica con la traducción. Las palabras son similares al original, las reconoceré. Lo que no sé nada es acerca de la escenografía, la música o la actuación.

DE: Esta producción es diferente a la que se presentó en el Festival de Edimburgo, te sorprenderá.

JHM: He visto fotos, me han parecido fantásticas.

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John Hamilton May

DE: Tú dirigiste la puesta en escena en Escocia. ¿Te resultará extraño ver lo que han realizado con tu obra?

JHM: No soy director, necesité hacerlo porque era mi criatura, estaba muy cercana. Me parece muy excitante ver el trabajo que han hecho otras personas, porque en mi cabeza solamente existe la que yo hice.

DE: ¿Pretérito imperfecto también se ha representado en Londres?

JHM: En el Festival Playmakers, pero fue una lectura dramatizada.

DE: ¿Qué te parece el cartel español?

JHM: Me gustan las dos versiones. El espejo roto, como las relaciones, pero que al mismo tiempo refleja a la pareja. Los elementos claves de cada personaje aparecen en el póster.

DE: ¿Los personajes son inventados o están sacados de historias reales?

JHM: La mayoría están inventados. Olivia, mi favorita, tiene algo de mí.

DE: Olivia es quien dice las frases más graciosas, la más vital.

JHM: Fui muy consciente cuando escribía del humor que le imprimía a este personaje. Esta es una obra con un lenguaje intenso, es acerca de las palabras, era importante que alguno de los cuatro protagonistas tuviese talante.

Además de autor teatral, radiofónico, colabora con la BBC radio, John Hamilton May es un poeta a quien le gusta la belleza del lenguaje, su poesía inunda Pretérito imperfecto, una obra que no se puede perder.

Pretérito Imperfecto se representa en la sala madrileña Nave 73. Puede verse todos los domingos de junio y el primero de julio a las 19:30h.

Para saber más puedes leer la crítica en Diversion Escena

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Cartel: Marta Cofrade

 

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¿De dónde vienen los bebés (artísticos)?

Detalle de la escenografía de Marta Cofrade para 'Pretérito Imperfecto'.

Detalle de la escenografía de Marta Cofrade para ‘Pretérito Imperfecto’.

Los bebés artísticos vienen a veces de París (o de compañías estables que consiguen montar un espectáculo nuevo cada año, ¡y vivir de él!). A veces los trae la cigüeña (o una productora con un capital importante que puede permitirse invertir en hacer una obra determinada, y que suele elegir rutas que le ayudarán a recuperar esa inversión).

Otras veces, papá pone una semillita en mamá… y entonces ella se obsesiona por completo con esa criatura y no para hasta que consigue que nazca. Éste fue el caso de Pretérito Imperfecto, que vio la luz este mes en Nave 73, y que ha sido a la vez lo mejor y lo peor que he hecho artísticamente.

La historia de Pretérito Imperfecto empezó, como empiezan todos los embarazos, con un flechazo. Me enamoré. Así de simple. Me enamoré del texto cuando lo vi en el Festival de Edimburgo, me enamoré de su historia y me enamoré de sus personajes. Hay a quien su reloj biológico le insta a ser madre. Yo supe en ese momento que quería ser Olivia. No importaba lo que costase.

Por aquel entonces, la vida era de color de rosa. John Hamilton May, el autor de la obra, estuvo de acuerdo con que se tradujera y con que intentase montarla en España. Cada e-mail que escribía me daba un subidón de adrenalina, nunca había estado tan convencida de mis propios proyectos como hasta ese momento…

Pero el enamoramiento tiene fecha de caducidad antes de entrar en la rutina, como dicen los científicos, y Pretérito estuvo a punto de desaparecer víctima de ella. Qué puedo decir, yo también tengo facturas que pagar… Llegó un momento en que me hice a la idea de que si el proyecto salía adelante, bien, y si no, pues no pasaba nada. Ya adoptaría alguna otra criatura artística.

Y un día, alguien me dio un empujón. Y de pronto estaba hablando con el director y cuadrando fechas de ensayos, comprando atrezzo y sin saber muy bien (todavía no lo sé) qué me deparaba el futuro.

Lo mejor de Pretérito Imperfecto ha sido, sin duda alguna, la gente. Tengo la suerte de estar acompañada por David Bueno, que ha dirigido esta obra con el cariño y la firmeza del mejor padre. Por Andrés Requejo, María Prendes y José Carlos Fernández, tan cuidadosos con su trabajo actoral como conmigo. Por Marta Cofrade, que no sólo ve más allá, sino que es capaz de crear esa visión para todos nosotros. Sin ellos no hubiese sido posible.

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José Carlos Fernández, yo misma, María Prendes y Andrés Requejo formamos el elenco de ‘Pretérito Imperfecto’.

De ese momento han pasado exactamente nueve meses. He tenido náuseas por las mañanas, calambres en el estómago, me he hinchado de felicidad y he estado aterrada ante lo que se me venía encima. ¿Te parece que comparar los proyectos artísticos con un embarazo es un cliché? Prueba a producir uno. 

¿Y ahora? Ahora la criatura sigue creciendo, y sigue berreando y pidiendo comida de madrugada. Yo lloro de emoción y de angustia a partes iguales. Me siento como esas madres primerizas que se ven en las películas. Esas que, después de tres semanas sin dormir quieren asesinar, tanto a su bebé, como a esas amigas repelentes que le preguntan “¿cómo puedes decir eso cuando te ha pasado lo más maravilloso del mundo?”

Estoy aprendiendo cosas sobre mi cuerpo que desconocía (por ejemplo, que las flores de Bach que me ha ‘prescrito’ mi compañero de piso, me funcionan); sobre mi carrera (tantos años pensando que sólo tenía vis cómica y resulta que, gracias a ella, me puedo acercar al drama); y sobre quienes me acompañan (si encuentras una persona que te soporte durante todo un embarazo artístico, no la dejes ir). Pero sobre todo, la experiencia de @PretImp me está sirviendo a nivel personal.  

No sé, quizás tú que lees esto eres una de esas personas equilibradas que trabajan bien bajo presión y a las que casi nada les saca de sus casillas –en cuyo caso posiblemente pienses ahora que “estos artistas…” y chasquees los dientes en señal de desaprobación.

Pero puede que tú seas un poco como yo, y que también tengas una voz saboteadora en la cabeza que te dice de vez en cuando que no eres capaz de hacerlo, que mejor ni lo intentes porque posiblemente te vaya  a salir mal, esa voz hija de puta que te asusta con todo lo que vas a sufrir si sigues empeñado en ese proyecto. Entonces, si eres así, te digo: Hazlo. Hazlo aunque sólo sea por ti mismo. Porque sí puedes. Y porque odiarás cada minuto que el pánico te bloquee y querrás volver a ser dueño de tus lágrimas, pero también perderás cada día el sentido de la gravedad, por un ratito, y flotarás con los millones de globos que se hinchan en tu pecho. Porque descubrirás a todos los amigos que sabías que tenías, pero que quizás no esperabas tener. Y porque, al fin y al cabo, el amor da miedo. Pero no por ello dejamos de amar.

Fotos: David Bueno / Marta Cofrade

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